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Bienvenidos

Espero que tu estancia en mi blog sea placentera, Mis Fanfics están protagonizados por personajes de Stephenie Meyer, pero las historias me pertenecen a mí. Advertenciaa: Rated: +M (+18)

Corazón De Cristal

"-Pareces un ángel ¿te lo habían dicho? Quizá lo eres y nosotros no somos capaces de comprenderlo." -Isabella Swan.

Tirano

"Un hombre que no tenía la palabra DEBILIDAD en su vocabulario...y una mujer sencilla y sensible que demostrará que hasta el más insensible y frío es capaz de caer por amor"

Anhelo Desde La Oscuridad

"Serás mía por toda la eternidad..Lo quieras o nó" -Edward Cullen.

Sin Alternativas

"Solo una mirada bastó para dar un vuelco a mi vida." -Rachel Black.

El Primer Amanacer

Te amé más allá de la razón. Te entregué todo: mi niñez, mi cuerpo y alma; incluso mi voluntad. Pero ya no más. No pienso seguir viviendo de tus migajas. Aunque te ame con todas mis fuerza; me voy para siempre.

jueves, 27 de julio de 2017

COMUNICADO IMPORTANTE!!!



         Hola, mis chicas…

Mil disculpas por no haber aparecido con un capítulo aún. El presente comunicado es para informarles (aunque es BASTANTE EVIDENTE) que estoy presentando problemas con el blog. Por lo cual se ha estado viendo HORROROSO durante un tiempo, y me temo que pasará un par de días más igual, mientras que pueda ser editado.

         Por cierto, si alguna sabe de una buena página donde alojar imágenes, les agradecería mucho que me las recomendaran en los comentarios. También les anticipo que en cuanto tenga la solución al problema es muy probable que el blog se cierre un par de días por mantenimiento. Así que si un día pasan y les es imposible acceder es por esa razón, no porque lo haya decidido eliminar.
         Un beso megagigante a todas por su comprensión, su más que demostrada lealtad y su preocupación por mis historias.

         Besos desde mi caótica y preciosa Venezuela. Se les quiere…

*Marie K. Matthew*

domingo, 23 de abril de 2017

OUTTAKE DE SYLVAIN REYNARD - La Alondra Blog Tour



         ¡Hola, mis chic@s, espero que tengan un muy feliz inicio de semana!

       Hoy tengo el placer de unirme a una iniciativa especial, el #BlogTourLaAlondra. Una iniciativa que pretende celebrar el trabajo del autor canadiense Sylvain Reynard, y su publicación más reciente en nuestro idioma, La Alondra, que forma parte de la serie Noches en Florencia.



         
       Este autor, listado entre los más vendidos del New York Times y el USA TODAY, se dio a conocer mundialmente con la Trilogía de Gabriel. En esta historia el torturado profesor Gabriel Emerson, especialista en la obra del poeta florentino Dante Alighieri, combate los demonios de su pasado junto su joven estudiante, Julia Mitchell. Ella representa la virtud y la bondad, todo lo que el profesor Emerson piensa que no merece en su vida. Como una versión moderna de Dante y Beatriz, esta pareja recorrerá el infierno en la búsqueda de la redención y el amor.

       La Trilogía de Gabriel fue traducida a múltiples idiomas y catapultó a Sylvain Reynard a la fama internacional. Pero el autor canadiense no se detuvo allí. Por el contrario, dejó su imaginación volar y viajó a las calles de Florencia para romper paradigmas con su nuevo trabajo. Cuando le preguntamos al autor como define esta historia, el indica que: "La Alondra es una historia de amor sobre dos personas de mundos diferentes. Raven posee una belleza poco convencional, es inteligente y valiente. Y el Príncipe es una figura misteriosa y poderosa, quien ha esperado siete siglos para encontrar su alma gemela."

        Y es precisamente la noche Florentina, su arte y su historia, lo que sirve de marco a su nueva serie. Un trabajo lleno de suspenso y romance. Un romance que rompe los esquemas del género mostrando una protagonista femenina única, y un personaje masculino que nos pondrá de rodillas con su sensualidad y su pasión.

          La Alondra es el segundo título de la serie Noches en Florencia, la cual inició con El Príncipe, una conexión entre la Trilogía de Gabriel y esta serie.
Por qué, se preguntarán. Para los que conocen la historia de Gabriel y Julia no será extraña la mención de unas rarísimas y costosas copias de las ilustraciones que Botticelli, como tampoco sería extraño imaginar que un autor tan creativo como Sylvain Reynard pensara en una historia para explicar su origen y cómo llegaron a las manos del profesor Emerson. Pero vayamos un poco más allá…

       ¿Y si les dijera que esas ilustraciones no eran copias? ¿Y si el dueño original las quisiera de vuelta?

       Así inicia esta aventura que nos llevará a los lugares más majestuosos de la cuna del Renacimiento, nos tentará con el misterio y nos seducirá con el más intenso romance.
Si aún no conoces la serie Noches en Florencia, entonces presta atención:

       La comunidad de lectores hispanos de Sylvain Reynard se reúne semanalmente para discutir los libros de esta serie en un formato similar al de una radio Web (Podcast), dedicando un programa a cada capítulo de sus libros. En esta página encontrarás toda la información sobre los libros, discusiones y contenido adicional de la serie compartido por el autor: http://nochesenflorenciafp.com/

         Pero ¿quién es Sylvain Reynard y por qué sus libros son tan especiales?

        El autor ha expresado en muchas ocasiones su interés en la literatura y la forma en que ésta nos ayuda a explorar los diferentes aspectos de la condición humana, especialmente el sufrimiento, el sexo, el amor, la fe y la redención. Ha mencionado también que sus historias favoritas son aquellas en la que los personajes viajan, tanto física como espiritualmente, y no es de extrañar que eso se vea reflejado en sus obras: La exploración de nuevos lugares, o de los diferentes aspectos de la personalidad de sus personajes, que aprendan algo sobre sí mismos.

        Sylvain Reynard también es un amante del arte, de la arquitectura y de la música. Con frecuencia encontramos estos elementos en sus obras, usándolos para contar una historia o para destacar un aspecto particular de algún personaje.

       ¿Qué encontramos en su trabajo? Historias que combinan todos esos elementos que he mencionado con temas como la redención, el perdón y el poder transformador de la bondad.

    Pero Sylvain Reynard es mucho más que palabras. El autor usa sus diferentes plataformas como autor para atraer atención sobre algunas organizaciones benéficas. Algunas de ellas se encuentran ubicadas en Estados Unidos y Canadá. A continuación menciono algunas: Now I Lay Me Down to Sleep Foundation, WorldVision, Alex’s Lemonade Stand, Cruz Roja Americana, St Jude Children’s Research Hospital, Covenant House (que atiende jóvenes en situación de calle) y el Ejército de Salvación, tanto en USA como en Canadá.

       Puedes ponerte en contacto con este autor y conocer sus obras a través de su página web: http://sylvainreynard.com/ o sus cuentas de Facebook, Instagram y Twitter.
* * *
       Sigue descubriendo Florencia junto a nosotros visitando los demás blogs participantes en este primer día de tour:

Conoce a Sylvain Reynard en → http://themoonssecrets.blogspot.com/
Entrada Promocional + Reseña → http://loslibrosderana.blogspot.com/

Mantente informado sobre el resto del blog tour en:



Este separador es propiedad de THE MOON'S SECRETS. derechos a Summit Entertamient y The twilight saga: Breaking Dawn Part 1 por el Diseño.


        A continuación les comparto un outtake (escena aparte) sobre William y Raven, de la serie Noches en Florencia de Sylvain Reynard, especialmente escrito por el autor,  para el blog Beauty & The Beastly Books.






ESPECIAL SAN VALENTIN - 2017

William, Príncipe de Florencia.


        Nos habíamos perdido el día de San Valentín.

       Conocí a Raven en mayo y poco después, ella capturó mi corazón. Nuestro futuro era incierto, amenazado por enemigos dentro y fuera de la ciudad de Florencia, de la cual soy Príncipe. Por estas razones, decidí vivir cada momento con ella al máximo. No esperaría hasta febrero para darle una gran muestra de mi amor.

      Raven entró en nuestra habitación al final de un largo día de trabajo en la Galería de los Uffizi. Noté que estaba apoyada pesadamente en su bastón, lo que significaba que estaba cansada. Sin duda su pierna discapacitada le estaba causando dolor.

Bienvenida. Hice una reverencia hablando en inglés porque ella estaba totalmente fascinada con mi acento de Oxford.

       Ella sonrió, como el sol naciente. Luego se detuvo, observando los cambios que había hecho.

      Había colocado una silla de respaldo alto al pie de nuestra cama, como un trono. Ante ella,  una jofaina de plata con agua humeante, un montón de toallas limpias y algunos accesorios.

      Ella cojeaba hacia mí, curiosa. ¿Qué es esto?

 Una sorpresa. Ven. Me incliné y la besé firmemente en la boca a modo de saludo. Dejé su bastón a un lado y la escolté hasta el trono. Una vez sentada, saqué un taburete bajo y me senté a sus pies.

 No entiendo. Ella alisó su cabello negro detrás de sus orejas y fijó sus ojos verdes en mí.

     Yo ya me había perdido en la profundidad de los mismos. Los ojos de Raven reflejaban su alma y siempre estaban llenos de sentimiento, valor y compasión. Si hubiera tenido aliento, me lo habrían robado.

 Esto es un regalo. Coloqué mi mano en su rodilla, deslizando un pulgar bajo el dobladillo de su vestido. Ella reaccionó estremeciéndose, porque mi piel de vampiro estaba fria.

Relájate, susurré.

   Coloqué una toalla sobre mi regazo y levanté uno de sus pies, desabrochando cuidadosamente su zapato y quitándolo. Repetí el mismo procedimiento con su otro pie, permitiéndome el lujo de tocar su piel, acariciando la parte de atrás de su pantorrilla.

      Ella suspiró, una mirada nublada en su rostro. Reprimí una sonrisa.

    Puse sus pies en el recipiente de plata, que estaba lleno de agua tibia y jabón. El perfume de las rosas se elevó.

 ¿Demasiado caliente? Mis ojos buscaron los suyos. Como todos los vampiros, tenía dificultad para detectar la temperatura.

      Ella sacudió su cabeza. Es perfecto.

      Se inclinó hacia delante y apoyó una mano en mi hombro. ¿Estoy sucia?

     Parpadeé ¿No conoces la historia de María Magdalena? ¿Lavando los pies de Jesús con sus lágrimas? ¿Secándole los pies con el pelo?

      Se sentó de nuevo. ¿Es eso lo que es?

 Mi cabello no es lo suficientemente largo para secarte los pies. Le guiñé un ojo y ella se rió.

      Me gustaba el sonido de su risa. Realmente lo adoraba.

 Me estás lavando los pies— comentó, con voz llena de asombro. No soy una figurante  de Cristo, William.

 ¿Cómo expresan los seres humanos el amor?

Escriben poemas. Se besan. Tienen sexo. Ella sonrió a sabiendas.

El amor y la lujuria pueden confundirse.

Es verdad.

Un lavado de pies no se puede confundir con lujuria. Le apreté el tobillo.

      Su corazón dio un vuelco.

      Miré en la dirección de su corazón, escuchando sus latidos hasta que reanudó su ritmo normal.

     Su pie derecho era parte de su discapacidad y se volvió, desafortunadamente, hacia un lado. Cogí agua con la mano y la vertí sobre su pie, usando mis dedos para alisar la carne.

Puedes verlo — señaló la pierna-.

 Sí. Retiré sus pies de la jofaina y los hice descansar en mi regazo.

     Nuestros ojos se encontraron y ella apartó la mirada.

      Me tomé mi tiempo, frotando las toallas de algodón suavemente sobre su piel.

 No te importa, ¿verdad? Sus ojos verdes se lanzaron hacia su pierna herida.

 Me preocupa porque te preocupa. Me incliné y presioné mis labios hasta la parte superior de su pie. Pero porque es parte de ti, lo abrazo. Completamente.

    Raven inhaló profundamente. Una pequeña gotita escapó de la esquina de su ojo, corriendo por su mejilla.

      Me acerqué para coger la lágrima con mi manga.

    Tomó mi mano y la besó, cerrando los ojos y presionando mi palma a un lado de su cara.

     La empujé hacia mis brazos y ella enterró su rostro en mi cuello. Sentí la humedad de sus ojos y me quedé quieto mientras tomaba su pelo largo y negro y secaba sus lágrimas de mi piel.

   Ella me había dado muchos regalos en nuestro tiempo juntos, pero el regalo más grande era su amor.

Gracias, Cassita, susurré, presionándola contra mi corazón.




    El emocionante romance de Raven y William continúa en The Shadow y su tercera entrega, The Roman. 





      Tradución: Sylvain Reynard Fans España  @SRFansSpain


sábado, 25 de junio de 2016

BIENVENIDA, MUSA – “ESCRITORA vs ALTEREGO"



Este separador es propiedad de THE MOON'S SECRETS. derechos a Summit Entertamient y The twilight saga: Breaking Dawn Part 1 por el Diseño.

Hace mucho tiempo que deseaba comenzar una columna pero no sabía bien cómo hacerlo. Incluso ahora; mientras escribo estas líneas; no estoy segura de que sea la forma correcta, pero como me di cuenta hasta hace poco: Es un comienzo.
            Para ser completamente honesta, nunca he sido un ejemplo perfecto en lo que se refiere a perseverancia (las fechas entre publicaciones lo certifican). Sufro de un absoluto y grave trastorno que me impide mantener la atención durante mucho tiempo en una sola cosa.
            Y ustedes dirán: – ¿Esta se pierde por largos periodos de tiempo y luego vuelve con una historia sobre ella? Aburriiiiiiiiido!!!! Queremos al Ángel, al Tirano o que se amarre esos dedos! (inserte antorchas y un deseo casi irrefrenable de darle unfollow en toda red social por la que la siga). Pero es que esto no es algo que hago para con los demás; sino conmigo misma. Un objetivo que tenía trazado desde hacía tiempo ya y que como mis historias; había puesto en Modo de Espera. Así que espero compartir de vez en cuando estos desvaríos mentales (aparte de mis historias, claro está) del altergo de Marie K. Matthew a partir de ahora con ustedes, que son las personas que me han acompañado desde hace unos cuantos años ya.
            Y que comienza así…
            Ser escritora es genial…al menos del blog o de la red implementada para fuera. Al comienzo escribes con la emoción con que abres cada regalo de navidad (O al menos yo, que casi me vuelvo un reno de Santa en esas fechas jaja), empiezas una historia y para cuando te das cuentas tienes seis que son completamente diferentes y que cada una de ellas tiene un grupo de lectoras/es tan variados como son las mismas en sí. Te conectas con un personaje; tanto, que podrías jurar que esos mezquinos desconsiderados te hablan incluso cuando estás en la cama a las 2:34 a.m!!! Y luego te toca que romper esa conexión para meterte en la mente del otro que también pide ser escrito. Internamente insultas a tus neuronas y cerebro por ser tan hiperactivos a horas no muy adecuadas. Después como si fuera poco, entran en juego las terribles, las odiadas, las muy temidas…”Obligaciones personales”, que no son otra cosa más que tareas ineludibles que haces de buen agrado o no (nótese que la segunda suele ser bastante popular en esta clasificación) y que tienen muchas, muchas, en serio MUCHAS clasificaciones pero con un gran peso dado por la etiqueta de INELUBIBLE.    
            Entonces tomas distancia de tu historia; para lo que según tú son unas vacaciones mentales de un par de días nada más; y que ilusamente como la escritora amateur que eres, la emoción y conexión con las tramas no desaparecerá. Para cuando te das cuenta de que han pasado dos o tres meses, ya tienes el facebook revolucionado, el blog casi que con montañas de polvo imaginario y un cargo de conciencia por abandonar a tus hiper-recontra-mega-leales lectoras/es. Y en un ataque de pánico total, haces lo que cualquier persona con súper poderes haría: Volar lejos!!!
            Pero luego, cuando has perdido toda esperanza de volver a tomar el lápiz de nuevo, solo basta ese momentito donde algo tan pequeño como una chispita se enciende en tu mente tan rápida y poderosamente que te empuja hacia el teclado y deja que esos dedos fugitivos vuelvan a su cauce. Entonces comprendes que no debes de renunciar a una cosa solo por tener un millar más por hacer, porque siempre habrá algún objetivo nuevo que perseguir, una aventura nueva que comenzar. Y si esta no fuese tu pasión; entonces no volverías una y otra vez a donde todo comenzó: A tu blog y a tus letras.

            Hasta la próxima…¡Ciao, bellas!!!

      Este separador es propiedad de THE MOON'S SECRETS. derechos a Summit Entertamient y The twilight saga: Breaking Dawn Part 1 por el Diseño.

miércoles, 10 de febrero de 2016

ALTERNO DE CORAZÓN DE CRISTAL / SHOT NO. 2.

Este separador es propiedad de THE MOON'S SECRETS. derechos a Summit Entertamient y The twilight saga: Breaking Dawn Part 1 por el Diseño.


ALTERNO DE CORAZÓN DE CRISTAL / SHOT NO. 2.

“Guardiana”
Habían pasado muchas cosas desde que Bella había entrado a la vida de Edward. Algunas llenas de lágrima, no necesariamente amargas, y otras tantas de sonrisas. Ella le había enseñado tantas cosas que ni él; que amaba tener todo contado y controlado, podía enumerarlas. Sí, lo había tomado de la mano para caminar afuera de esa niebla que lo tenía sumido en su mutismo, pero en su interior estaba seguro que lo más importante no se podía tocar ni ver.
Le había perdido en una ocasión, pero la recuperó al poco tiempo. Y sin embargo ese momento se le hizo ínfimamente largo. Como un descenso hacia el infierno y su regreso. No podría borrar ese episodio de su mente ni queriéndolo.
Había sido totalmente extraño…
Como si algo se hubiese roto dentro de él pero no supiese decir qué; su mente, su corazón, alguna parte de su cuerpo que no conociera…No tenía nada con qué compararlo.
Pero más extraño aún era esa necesidad de ella que había desarrollado. No le abrumaba porque de alguna manera estaba acostumbrado a apoyarse en Isabella, sin embargo cuando ella estaba cerca su cuerpo experimentaba como una atracción casi  magnética que lo hacía pululara su alrededor incluso sin darse cuenta.
Quizá ese fue uno de los detonantes para lo que ocurrió aquella tarde cualquiera:
Desde que despertó, Edward no se sentía como siempre. Las cosas estaban fuera de lugar. No físicamente. Alrededor todo estaba como siempre, su ropa ordenada por colores y piezas, los CDs clasificados según en intérprete, tipo e incluso su antigüedad ¿Acaso no lo hacían todos?
Pero no se trataba de eso…
Era algo externo. No podía manejarlo y eso lo ponía nervioso.
Carlisle tenía varias mañanas en las que no desayunaba en casa por una litigación con separación de bienes. Estaba tan ocupado que había tenido que posponer las reuniones que tenía con Edward sin ninguna razón específica. A veces trabajaba mientras él lo acribillaba a preguntas sobre cualquier cosa que tuviera dudas. Había cosas sobre las que necesitaba hablar y él no estaba allí para hacerlo.
Luego estaba Emmett. Solía decirle que las personas, eran seres de costumbre. Y él lo acostumbró a levantarlo temprano para caminar o trotar un poco cada mañana, incluso cuando él se negaba en rotundo a hacerlo. Le robaba su cobija y sus almohadas, colocaba música a alto volumen y en más de una ocasión amenazó con secuestrar a sus amadas galletas de canela. Desde el episodio de Rosalie y el hospital, ya no había habido más mañanas de hermanos. Solo él. Ahora tenía unas horas a las que no sabía con qué llenar antes de que llegara Isabella con sus instrucciones diarias.
Esme era más constante, sin embargo pasaba demasiado tiempo ahora fuera de casa porque estaba comenzando unos proyectos de decoración.
Alice cursaba sus exámenes finales e Isabella necesitaba encontrar una locación para la fundación destinadas a personas como él.
Pero Edward también necesitaba…solo que no sabía cómo expresar lo que pasaba por su mente.
—Quizás estoy retrocediendo a donde estaba antes. —llegó a pensar en una ocasión.
Así fue como tanta ansiedad se fue acumulando y finalmente explotó en pleno almuerzo.
Solo Esme estaba con él.
Había cocinado salmón con una salsa de mantequilla y alcaparras y él odiaba a esas pequeñas bolas saladas que le recordaban demasiado a las horribles anchoas.
—¡No voy a comer eso! —gritó con furia. Levantándose violentamente de su silla, la tiró al suelo y ni siquiera se molestó en recogerla. Salió de la estancia y se encontró sin ningún lugar al que ir ni con qué descargar esa frustración que llevaba por dentro.
Al final la emprendió a golpes contra el sofá.
En varias ocasiones le pareció escuchar a su madre levantando la voz de ella pero era como si pudiese entenderla con claridad, así que sus palabras no tuvieron efecto alguno. Cuando el aliento le faltó y las fuerzas le flaquearon, solo le restó quedarse tendido en el mismo mueble al que había golpeado sin cesar mientras lloraba sin cesar. Quería entender lo que le pasaba, pero a su vez deseaba estallar aún más fuerte de lo que lo había hecho. Y no podía hablar…
No tenía noción alguna del tiempo que permaneció de esa manera.
—¿Edward? —la voz de Isabella le sacó del hoyo negro en el que estaba su cerebro.
Levantó la cabeza y la vio a los ojos. A esos ojos chocolate que tanto le gustaba mirar, sin embargo en ese momento solo lo hacían sentirse avergonzado de lo que había hecho.
Le hizo una serie de preguntas pero no respondió ninguna. No tenía ganas de hacerlo.
—¿Dónde está Gannicus? —escuchó que le preguntara a su madre.
—Está en el patio. Le cerré la puerta de acceso a la casa para que dejara comer a Edward pero… —su voz se apagó lo que hizo que él se sintiera aun peor.
Pasado un momento, unas patas frías y un poco sucias se posaron sobre sus piernas. El hálito un poco apestoso a comida de perros le golpeó en el rostro…pero en ese momento le hizo sentir…tranquilidad.
Gannicus se subió al regazo de su amo y se acurrucó extrañamente quieto para ser él. Solo dejó que lo acariciara mientras mantenía su cabeza baja colgando del borde del muslo.
La sensación de la suavidad del pelaje que se deslizaba entre sus dedos lo mantuvo hipnotizado durante un buen lapso de tiempo en el cual Isabella esperó paciente a su lado. Solo observaba lenguaje temporal.
Y cuando estuvo segura de que estaba sosegado, habló:
—¿Deseas hablar de lo que pasó, Edward?
No hizo ningún movimiento. Si siquiera miró en su dirección, a lo que ella respondió con un tono firme pero cauteloso a la vez.
—Sé que estás al tanto de que no ver a la persona que te habla a la cara es de mala educación. —subió su mirada haciendo que ella tragara el nudo que tenía en la garganta al ver el tormento en sus ojos. —Muy bien. Ahora que tengo tu completa atención me gustaría que me hablaras sobre lo que pasó.
Pasaron unos cuantos segundos antes de que respondiera. De hecho, abrió la boca en varias ocasiones sin lograr pronunciar una palabra.
—Me alteré, Bella. Lo siento. —seguía acariciando al lobo siberiano que seguía asombrosamente tranquilo sobre él.
Ella asintió.
—Eso fue lo que Esme me dijo. Quiero conocer el porqué de esta crisis nerviosa ¿Puedes ayudarme con eso?
Se encogió de hombros.
—Bien ¿Te has sentido ansioso estos últimos días?
Asintió sin decir nada más.
—¿Hace mucho que te sientes así?
—Un poco.
—¿Desde cuándo?
—No…no lo sé. —acarició al cachorro un poco más rápido y ese detalle no le pasó desapercibido a su novia. Aunque en ese momento era más su terapeuta que pareja. Para ella era importante llegar al motivo de esa nueva crisis para poder ayudarlo a sobrellevarlo y a su vez enseñarle que ese no era un comportamiento aceptable. Habían líneas que debían ser marcadas para todas la personas y él no era la excepción, solo que debía hacerlo de una manera más sutil. He allí por qué no se había dirigido a Edward en ningún momento como Ángel.
—¿Por qué no lo hablaste con alguien? —insistió ella con aparente tranquilidad. La verdad es que por dentro sentía cierto grado de culpabilidad al no haber estado en el momento en que había ocurrido este episodio. La pobre Esme había tenido que enfrentarla sola y estaba muy afectada por la manera en que lo vio.
—Pues…Papá ha estado ocupado, como Emmett. Como mamá…y hasta tú. —la vulnerabilidad que mostraba su voz era tal que a ella se le hizo imposible resistirse al impulso de levantar su mirada hacia su rostro para verlo con profunda adoración.
Y de todo lo que él podía haber imaginado que ella podría haber dicho, lo sorprendió con un sentido: —Lo siento. Lo siento muchísimo. —se aclaró la garganta. —Lamento haber estado tan preocupada en mis cosas que pasé por alto que tu rutina se había alterado tanto últimamente. Debí haberlo visto venir.
—¡Me siento avergonzado de cómo actué! —parecía estar desesperado porque ella le creyera. Lo cual agrietó un poco más su corazón.
—Comprendo. Y debemos trabajar en ello. No podemos dejar que otro quiebre de rutina se transforme en una nueva crisis nerviosa. —señaló a Gannicus con un asentimiento. —Puedes usarlo a él ¿Te da cuenta de porqué lo hice venir? —negó con la cabeza —Porque tú permaneces más sereno cuando estás cerca de él. Así que cuando te sientas malhumorado o triste, busca a Gannicus y acarícialo. Hay una conexión entre los animales y las personas que muy pocos comprenden. Quizá hemos perdido parte de nuestra conexión con la tierra o será que esos seres especiales como tú… —le dirigió un brillante sonrisa. —tienen un vínculo más allá de nuestro entendimiento.
Edward se rio un poco.
—Me gusta acariciarlo.
—Por supuesto que sí. Yo lo sé, por eso te pido que hagas eso cuando te sientas que estás perdiendo la calma. —en ese momento se puso un tanto más firme y seria. —Ahora, también debemos buscar algo alterno a tus actividades, pues si sabes de antemano que no vas a poder hacer algo de lo que tienes planteado entonces buscas algo para sustituirlo. Llámame, Edward. Me tienes a la distancia de una llamada. Jamás dejaría de atender una llamada tuya. —estreché sus manos entre las mías. —Quiero que entiendas algo: El hecho de que cada uno de nosotros estemos ocupados en un proyecto personal, no quiere decir que dejemos de preocuparme por ti. Solo que cada quién tiene ocupaciones y responsabilidades a las que hacerles cara. Eso sí, voy a encargarme de que tu rutina se restablezca lo más pronto posible. No siempre voy a poder estar yo o Esme o Carlisle, pero trataremos de llevar todo lo más normal posible. ¿Te comprometes a ayudarme?
Asintió aparentemente satisfecho.
—Pero tendremos que hacer algunos cambios…
—Oh…—gimió pesaroso. A lo cual ella tuvo que contener la risa.
De pronto Gannicus se activó tanto como siempre. Comenzó a saltar entre ellos sin dejarlos hablar bien. Bella se dio por vencida primero.
Palmeó la rodilla de él.
—Vamos, ángel. Hay una disculpa pendiente con Esme. Luego podemos comernos un gran tazón de helado de vainilla con galletas de canela. Saben mejor con lluvia.
Él sonrió y tomó la mano que ella le tendió. La miraba con esos ojos repletos de adoración. ¿Cómo no iba a amarla cuando solo ella sabía cómo calmarlo y alterarlo?
Y mientras caminaban hacia la cocina el ya no tan inmaculado ángel pensaba en lo placentero que era que ella lo alterara en la cama. Cuando tenía esas mismas manos que ahora se aferraban a ella como una tabla salvavidas, temblando enganchadas en la sábanas después de haber poseído enteramente a lo que lo obsesionaba tanto: Ella.
Simple y magníficamente ella. Su Guardiana y Custodia.

Este separador es propiedad de THE MOON'S SECRETS. derechos a Summit Entertamient y The twilight saga: Breaking Dawn Part 1 por el Diseño.

¡Ah, bendita sea la música cuándo no se sabe qué escribir! En este caso mi amado Pablo Alborán.
Espero que les gustara este nuevo alterno de Corazón de Cristal. Primero quería escribir desde el punto de vista de Edward; pero preferí hacerlo de esta manera para que me permitiera mostrar un poco de las emociones de los implicados en este corto relato. Lo hice principalmente por ser este (todavía en Venezuela lo es. Son las 23:13 p.m.) El Día Internacional de la Concientización del Autismo. Y debo de reconocer que quién me impulsó a hacer esto fue mi Beta (tiránica) Rochii Hinojosa.
Tengo mucho que agradecer a estas personitas especiales por inspirarme y a ustedes por abrirse conmigo hasta el punto de compartir conmigo sus vivencias y experiencias de este tipo. Sepan que valoro mucho esa confianza.
Espero que les haya gustado…y si no, pues disculpen.
Besos y abrazos desde mi preciosa, caótica y guerrera Venezuela…




         
Marie K. Matthew

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